El derecho de defensa de un detenido o imputado

Dos copas de más mal llevadas, el final de una manifestación que erróneamente prometía ser pacífica, la histeria colectiva en medio de un concierto que acaba en asalto a la barra del bar, o una denuncia falsa… Desafortunadamente ningún ciudadano, por correcto que sea su comportamiento a lo largo de toda su vida, se encuentra libre de ser objeto de detención y / o imputación por la comisión de un presunto delito, de la naturaleza que éste fuere.

En un país con más de cincuenta millones de habitantes y con decenas de miles de procedimientos judiciales tramitados a lo largo del año, en G. Varela Abogados entendemos que es básico dar a conocer cuáles son nuestros derechos.

El primero de ellos, consagrado como Derecho Fundamental en el artículo 17 de la Constitución Española, es el derecho a la libertad.

Pero como España se constituye en un Estado de Derecho, dicha libertad puede y debe tener una serie de límites, tanto de carácter sustantivo como formal, regulados todos ellos por Ley y que encuentran su acomodo, principalmente, en el mantenimiento del orden público, así como en la libertad de los demás.

Dejando a un lado los supuestos de detención ilegal, cuya comisión está tipificada como delito en el Código Penal, nos centraremos en ilustrar a nuestros lectores acerca de cuáles son los derechos que le asisten en caso de ser detenidos por parte de la Policía y posteriormente trasladados a presencia judicial. Momentos de nerviosismo y tensión para la mayoría, que serán más llevaderos conociendo cómo debemos actuar.

Por lo que respecta a la regulación legal de la del derecho de defensa y la detención, debemos atender al contenido de los artículos 118 y siguientes, el artículo 489 y siguientes, así como el artículo 520 y siguientes de la vigente Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Por norma general, solo determinadas Autoridades y los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado podrán (deberán) detener a un ciudadano como sospechoso de la comisión de un delito.

No obstante, cualquier particular se verá facultado para realizar una detención, siempre que las circunstancias así lo indiquen, única y exclusivamente en los siguientes supuestos:

– Al que intentare cometer un delito, en el momento de ir a cometerlo.

– Al delincuente in fraganti.

– Al que se fugare del establecimiento penal en que se halle extinguiendo condena.

– Al que se fugare de la cárcel en que estuviere esperando su traslación al establecimiento penal o lugar en que deba cumplir la condena que se le hubiese impuesto por sentencia firme.

– Al que se fugare al ser conducido al establecimiento o lugar mencionado en el número anterior.

– Al que se fugare estando detenido o preso por causa pendiente.

– Al procesado o condenado que estuviere en rebeldía.

Sentado lo anterior, es el momento de ver el prisma desde el punto de vista del detenido:

Uno de los derechos primordiales y básicos que le asisten a todo detenido es CONOCER LOS MOTIVOS DE SU DETENCIÓN. Nadie podrá ser privado de su libertad sin que, de la manera que le sea comprensible, le sean explicadas las razones de tal privación de libertad. Dichos motivos, para que se observe la legalidad de la detención, han de basarse en exclusivamente en la existencia de indicios acerca de la comisión de un DELITO por parte del detenido.

En la práctica, solamente debe producirse la detención de un ciudadano sospechoso de haber cometido una falta, cuando no exista domicilio conocido.

Asimismo, existe un DOBLE LÍMITE TEMPORAL a la privación policial de libertad a un ciudadano, previsto ya en el propio artículo 17 de la Constitución Española. En tal precepto, se determina que la privación de libertad por detención, deberá durar EL TIEMPO ESTRICTAMENTE NECESARIO para la realización de las averiguaciones tendentes al esclarecimiento de los hechos, no pudiendo sobrepasar, en todo caso, el límite de SETENTA Y DOS HORAS, antes de la puesta en libertad o puesta a disposición judicial. Dicho límite podrá ser ampliado un plazo adicional de cuarenta y ocho horas en supuestos de sospechosos por terrorismo o banda criminal organizada.

En la práctica, la detención policial, salvo contadas excepciónes, raramente suele ser superior a las veinticuatro horas, cuarenta y ocho a lo sumo.

A lo largo de las horas que abarca la detención, son varias las diligencias que la Policía está obligada a realizar.

Entre ellas, y por lo que respecta al detenido, la más importante, por lo que conlleva, es la TOMA DE DECLARACIÓN acerca de los hechos investigados.

Debemos poner de manifiesto que para dicha toma de declaración resulta OBLIGATORIA LA ASISTENCIA DE ABOGADO. Nadie puede declarar sin la presencia de un Letrado que le asista, siendo éste por designación particular o adscrito al Turno de Oficio.

Éste, quizá, sea el derecho más importante que asiste a un detenido, por cuando el profesional estará en condiciones de poder aconsejar y asesorar convenientemente acerca de sus derechos aledaños al propio detenido.

Cobran especial importancia estos derechos, los cuales constituyen la efectiva defensa de un detenido o imputado en un procedimiento judicial, por cuanto los mismos se encuentran reconocidos por la Ley de Enjuiciamiento Criminal, desarrollo y consecuencia de lo previsto en el artículo 24 de la Constitución Española.

Estos derechos son:

1.- Durante la DETENCIÓN:

– Como indicábamos anteriormente, CONOCER LOS MOTIVOS DE LA DETENCIÓN.

– Que nuestra DETENCIÓN SEA COMUNICADA A LA PERSONA QUE DESIGNEMOS (familiar, amigo, etc), así como el lugar donde nos encontramos detenidos.

DESIGNAR ABOGADO PARTICULAR DE SU ELECCIÓN O, EN SU DEFECTO, ABOGADO DE OFICIO, el cual DEBERÁ ENCONTRARSE PRESENTE DURANTE LA DECLARACIÓN Y LAS DILIGENCIAS DE IDENTIFICACIÓN (rueda de reconocimiento). Únicamente podrá renunciarse a la asistencia letrada durante la detención para supuestos de delitos contra la seguridad vial.

Asimismo, y tras la toma de la primera declaración, detenido y abogado tendrán derecho a mantener una entrevista reservada, sin la presencia de Agentes.

Al respecto del derecho que nos ocupa, resulta imprescindible poner de manifiesto que existe la posiblidad de que sea decretada la INCOMUNICACIÓN del detenido, en cuyo caso el derecho a la desginación de abogado particular no le asistiría hasta tanto cese tal situación de incomunicación. En tal supuesto, al detenido le será desginado abogado del Turno de Oficio.

SER RECONOCIDO POR FACULTATIVO O MÉDICO FORENSE a lo largo de cualquier momento de la detención.

– Para ciudadanos extranjeros, INFORMAR A LA OFICINA CONSULAR DEL PAÍS QUE SEA NACIONAL EL DETENIDO acerca de la detención.

– Igualmente, y derivado del primero de los derechos SOLICITAR LA ASISTENCIA DE INTÉRPRETE.

– Si, por un casual, la detención policial se alargase en el tiempo más allá de lo estrictamente necesario, nos asiste el derecho de solicitar ser inmediatamente llevados a presencia judicial, a través del procedimiento de HABEAS CORPUS.

– Finalmente, nos asiste el DERECHO A NO DECLARAR, así como NO CONTESTAR A ALGUNA O ALGUNAS DE LAS PREGUNTAS QUE SE REALICEN o a manifestar que ÚNICAMENTE DECLARAREMOS ANTE EL JUEZ. NADIE NOS PUEDE OBLIGAR A DECLARAR. Vemos cómo GUARDAR SILENCIO se constituye como un derecho básico de defensa.

DERECHO A NO DECLARAR CONTRA SÍ MISMO Y A NO DECLARARSE CULPABLE.

En G. Varela Abogados aconsejamos que, en supuestos de detención policial, nuestros lectores se dejen asesorar por el Letrado que les asista acerca de qué resulta más conveniente en cada momento. Y ello debido a una razón: NUNCA EN FASE POLICIAL, ni detenido ni Letrado tendrán acceso a las actuaciones, por lo que resulta imposible conocer cuáles son las diligencias que se han llevado a cabo hasta el momento, así como qué datos puede conocer la Policía.

2.- Ante el JUEZ:

A los Derechos anteriormente descritos. y que conforman gran parte del derecho de defensa, deberemos añadir los que, por sus características, podremos ejercer ante la Autoridad Judicial.

Así, el Juez, como garante de la observancia de las garantías legales y constitucionales, debe hacer valer, en todo momento, y hasta que se dicte Sentencia, el tan manido y, a su vez, vejado,  DERECHO A LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA. A este respecto, la nota de no culpabilidad debe rezarse de todo ciudadano hasta que exista SENTENCIA FIRME que indique lo contrario.

Por otro lado, indicábamos anteriormente que en fase policial ni detenido ni abogado podrán tener acceso al Atestado o actuaciones que se hayan llevado a cabo hasta el momento.

– No ocurre lo mismo en fase judicial, donde LAS ACTUACIONES, salvo que las mismas sean declaradas secretas, DEBERÁN SER PUESTAS A DISPOSICIÓN DEL LETRADO, para que el mismo pueda ilustrarse acerca de las diligencias celebradas. Tal derecho asiste incluso en momentos anteriores a la toma de declaración por parte de la autoridad Judicial.

– Asimismo, en fase judicial, y mientras dure el procedimiento, el imputado tiene DERECHO A SER ESCUCHADO EN DECLARACIÓN CUANTAS VECES LO DESEE.

– Revistiendo el papel del Abogado el carácter de “designación por confianza“, el imputado tiene DERECHO A CAMBIAR DE ABOGADO CUANTAS VECES CONSIDERE OPORTUNO a lo largo del procedimiento.

DERECHO A OBTENER RESOLUCIONES MOTIVADAS Y FUNDADAS EN DERECHO A TODAS LAS PETICIONES RELACIONADAS CON EL PROCEDIMIENTO. Desde una solicitud de diligencias, hasta una petición de archivo, el imputado tiene derecho a saber cuál es el fundamento jurídico de su situación en cada momento.

– Por último, siendo éste, desde el punto de vista del que suscribe, como profesional del Derecho, quizá una de las claves del derecho de defensa, el imputado y, en este caso, el Abogado que le asiste, tiene DERECHO A SOLICITAR LA PRÁCTICA DE CUANTAS DILIGENCIAS DE INSTRUCCIÓN CONSIDERE OPORTUNAS para el efectivo derecho de defensa.

Desde G. Varela Abogados, con Despacho en Madrid y servicio en toda España, deseamos que ninguno de nuestros lectores se vea en la incómoda situación de ser detenido o imputado por la comisión de un presunto delito. No obstante, y si ello ocurriera, ponemos a su disposición los mejores abogados penalistas, garantizando la mejor de las asistencias y una defensa intachable. Asimismo, les animamos a contactar con nosotros por cualquiera de los siguientes medios para la resolución de dudas o consultas de cualquier tipo.

Su defensa, nuestra satisfacción.

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José Miguel Serrano Gutiérrez

Letrado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid nº 77.796

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